domingo, 31 de marzo de 2013

Prejuicios

Prejuicios:

El otro día en clase de Filosofía, Don Jesús sacó a colación el tema de los prejuicios. Después empecé a darle vueltas al asunto y llegué a la conclusión de que nos dejamos guiar por prejuicios mucho más de lo que creemos. Encontramos infinitud de ejemplos en la vida real. Si te desaparece un libro tras la clase de inglés, ¿no piensas automáticamente en unos cuantos niños que son los "malotes"? Además, hay que distinguir otra clase de prejuicios, los "falsos prejuicios". Estos son aquellos que no tienen ninguna base ni fundamento, del estilo de: "Este profesor es un vago porque tarda un mes en corregir los exámenes, seguro que llega a su casa y no hace nada" Sin embargo, tú sabes que probablemente el profesor tenga que hacer muchas otras cosas y que por eso deberías ser más comprensivo.


Sin embargo, estos prejuicios se están viendo derrocados por el que hoy en día es el prejuicio por excelencia. De hecho, voy a dedicar esta entrada al "Rey de los prejuicios". Como la mentalidad de la sociedad ha cambiado, también lo han hecho sus prejuicios. ¿En qué ha cambiado nuestra mentalidad? Exacto, pragmatismo e individualismo. Como yo soy el más importante, comparo la conducta del resto con la mía. Es el famoso argumento de: "seguro que lo ha hecho, yo habría hecho lo mismo". Este prejuicio se ilustra a la perfección con el refrán popular: "Ladrón piensa que todos son de su condición". Por consiguiente, este prejuicio es mayor cuanto menores son las trabas morales del sujeto. Por lo tanto, en la medida en que eliminemos los prejuicios de nuestra vida, mejoraremos como personas. Por una sociedad sin prejuicios.

Jaime M.

¿Qué hubiera pasado si...?

¿Qué hubiera pasado si...?:

Una de las preguntas universales que todos nos cuestionamos es la siguiente : ¿qué hubiera pasado si...?

¿Qué hubiera pasado si Steve Jobs no hubiese muerto ? ¿Estaría Apple sufriendo por conservar su dominio en el mundo de los móviles y tablets? ¿Revolucionaría algún sector más como el de las televisiones o el de los relojes? Todas estas preguntas no tienen respuestas, y lo más decepcionante es que nunca podremos conocerlas, ya que contra el pasado no se puede luchar, y no lo podemos modificar para saber lo que hubiera pasado en otro caso.

Quien no se ha cuestionado alguna vez ¿qué hubiera pasado si hubiese sacado un 4.5 en vez de un 3.5?  ¿Qué hubiera pasado si en vez de haber cogido el coche hubiese cogido un taxi ? Además de una serie de infinitas preguntas que nos podemos plantear, de las cuales nunca sabremos sus respuestas.

La pregunta que ahora os planteo es : ¿Qué hubiera pasado si no hubiese hecho esta entrada?

¡Gracias!

¡Gracias!:

Son muchas las semanas que llevamos con el blog, y las expectativas que yo tenía respecto a éste se han visto gratamente superadas. Al principio, cuando nos contaron que teníamos que hacer un blog la gente no se lo tomó en serio. Cuando nos contaron que realmente contaba para la nota, los estudiantes lo vimos como eso, una forma de subir la media en la asignatura de Filosofía. Los profesores, cuando se les preguntaba para qué servía un blog respondían que para "mejorar la expresión", algo que ha quedado comprobado.

Sin embargo, el tomar parte activa en el blog me ha hecho ver otros beneficios. En primer lugar, te permite ver lo que tus compañeros piensan, además de ver el estilo con el que escriben y hacerte una idea acerca de su orientación ideolóliga. En segundo lugar, te permite estar informado y descubrir información interesante, ya sea de actualidad, cultura general... Por último, y en mi opinión, la más importante, te ayuda a tener las cosas claras y a formar ideas propias. El hecho de sentarte frente al ordenador y ponerte a pensar acerca de un tema hace que seas tú el que piese, lo que te ayuda a tener ideas propias y no repetir como un loro lo que has oído decir a tus padres o amigos. Ésto es, con diferencia, lo que más agradezco del blog. Me he dado cuenta de que ha sido tan beneficioso que estoy planteándome seguir escribiendo en el blog. Por eso animo a que se siga practicando esta brillante iniciativa en los cursos venideros. ¡Gracias!

Jaime M.

¿Dónde está el límite de los pantalones rotos?

¿Dónde está el límite de los pantalones rotos?:

¿Dónde está el límite de los pantalones rotos?

Desde hace unos años, la moda de los vaqueros rotos se está imponiendo.

Estos cada vez se llevan más usados, desgastados, desteñidos y se puede decir que casi triturados por una máquina.

Los pantalones, cuantos más rotos, más caros. Hay veces que los pantalones tienen más agujeros que tela.

Eso sí, si tienes un pantalón en tu armario, que de tanto lavar está estropeado o gastado, no se te ocurra tirarlo, le haces unos cuantos arreglos y ya tienes un pantalón de marca. Eso sí, tendrás que convencer a tu madre para que no los tires a la basura.

 

Juan V.

Carta de amor al Fifa

Carta de amor al Fifa: Siempre recordaré el día que me encontré la caja de la Playstation 2 con el Fifa 2003 dentro, fue amor a primera vista. El primer partido que jugué fue contra mi padre que, por cierto, se dejó ganar marcándose en propia con el portero. Desde ese día he estado horas y horas jugando al Fifa sin parar.

El 70% de las broncas que he recibido a lo largo de mi vida han sido por culpa de estar jugando al Fifa. Cuando las cosas me salían mal o estaba triste por algo, Manolo Lama y Paco González siempre estaban ahí para animarme.El Fifa lleva tus emociones al límite, desde celebrar como un loco un gol en el minuto 90 hasta romper una mesa (doy fe de ello) por recibir un gol en el descuento.

Dentro de 10 años, cuando me pregunten cuál fue el mejor recuerdo que tengo de mi infancia, responderé que esas tardes enteras jugando al Fifa con mis amigos. Por muchos años que pasen y por muchas broncas que me eche mi mujer, yo siempre seré fiel al Fifa.


Lotería

Lotería:

No se sabe lo que tiene la lotería que tanto engancha; quizás sea la esperanza de verte rodeado de riquezas, o huir de la propia realidad (como si de Utopía se tratase), o simplemente apostar por apostar; la cosa es que acabas enganchándote, y por más que pierdes dinero, nunca se te acaba la ilusión ni la esperanza, que se supone que es lo último que se pierde.

 En cuanto a los números elegidos, suele haber dos tipos de elecciones que marcan tu personalidad:


1. Los que apuestan siempre al mismo número, creyendo ingenuamente que si no le ha tocado esta vez le tocará la siguiente, los cuales son más estrictos y ordenados.

2. Los que apuestan a números al azar, es decir, los números que le da la propia máquina, la cual no sigue ningún patrón, y a los cuales tampoco les suele tocar nada. Estos son más de "que me toque si me toca, y sino da igual".

Al fin y al cabo que te toque o no es cuestión de suerte, o como dicen otros de "probabilidad", como prefieren llamarlo. Resumiendo, a ver si me toca el próximo viernes, que ese es mi día.

La muerte

La muerte:

La muerte. Es curioso cómo tanta gente la teme. Cuando pensamos en ella, nos ponemos nerviosos frente a lo desconocido, ninguna fórmula matemática cruza ese umbral, tenemos miedo a la oscuridad, a un no lugar del que no volveremos a salir, porque la muerte es un carril de única dirección. Sin embargo, me parece curioso cómo la gente puede llegar a odiarla. Yo, lo siento, pero no puedo odiar a la única justicia que no se corrompe. Pero entonces, ¿Por qué la gente la odia? En mi opinión, la odian porque al no saber lo que hay detrás, la ven como algo que les despoja de sus bienes, de su vida material. La odian porque creen que no hay nada, que lo que ven ahora mismo constituye una explicación de la libertad. Pero,¿Para qué existe entonces la libertad, si nuestro origen es el polvo, y al polvo iremos, con otros tantos seres irracionales?¿Si no hay nada, por qué elegir? Así pues, no debemos temerla, sino esperar, pues no sabemos qué hay detrás, pero algo hay. De este modo, vivamos mientras podamos, y una vida sin mal sembremos, para que al final, ningún mal recojamos.