lunes, 4 de febrero de 2013

En busca de la originalidad

En busca de la originalidad:

Voy a ser original. Pienso escribir únicamente con oraciones cortas. No superaré las siete palabras por frase.

Parece fácil, pero resulta difícil. Escribir un texto así es complicado. No puedes escribir ideas complejas. Si quieres hacerlo tendrías que ingeniártelas. Mediante nexos eliminas problemas. Usando gerundios acortas las frases. Otro método es usar pronombres relativos. Dichos pronombres permiten construir oraciones como éstas. ¿Queréis más trucos? Oraciones impersonales, comas, puntos suspensivos... Esas cosas ayudan bastante. ¡Ah! Se me olvidaban las interjecciones. Una de vez en cuando queda fenomenal (otorga dinamismo al texto). Otro procedimiento es usar oraciones copulativas. Esta oración es copulativa, por ejemplo. 

Si no sabes que escribir, pon refranes: “granito a granito se consigue un granero”. Poco a poco tendrás un gran párrafo. De algún modo te las acabas apañando. Y al final observas buenos resultados. Llevo más de media entrada. Lo mejor es lo siguiente: Jamás pensé que podría conseguirlo. Haz tú la prueba. Propóntelo. Verás cómo te costará avanzar.

En fin, voy a darme por finalizado. Estoy contento con mi trabajo. Deseo que os haya gustado. Espero que no haya sido aburrido. Ni aburrido ni difícil de leer. Porque un texto como este es raro. ¿Dónde has encontrado algo parecido? Esta entrada simplemente ha sido una prueba. Más que eso, ha sido un reto. Un reto que finalmente he conseguido. He construido una entrada con frases breves. Disfrutad de lo breve: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

Luis S. I. 

Analizando algunos conceptos...

Analizando algunos conceptos...:

La originalidad. Es una cosa que a la gente le cuesta un montón obtener. Parece muy difícil de conseguir... ¡Hasta hacen concursos en los que se premia al más original! Pues en verdad la originalidad es algo muy fácil de conseguir. Simplemente con mezclar tres vocales y cinco consonantes puedes obtener la "originalidad". Asi de sencillo.

El silencio. Es lo menos costoso de conseguir y lo más fácil de romper. Es tan fácil como no hacer completamente nada y ya has conseguido el silencio. No requiere ningún tipo de esfuerzo. Y sin embargo se rompe cada vez que lo nombras.

La soledad. En verdad la soledad no existe porque cuando uno está solo realmente está acompañado de su propia soledad. Y si esta soledad le acompaña, es la misma soledad la que hace que deje de estar solo y por tanto deja de haber soledad. En el mismo momento en el que deja de exisistir esa soledad, se queda completamente solo (ya no hay ninguna soledad que le acompañe). Pero entonces se vuelve a quedar acompañado de su soledad... Podríamos dar vueltas alrrdedor de los mismo eternamente. Esto es un círculo vicioso.

El esfuerzo. La misma palara lo dice: esfuerzo es fuerza (es-fuerzo). Si no eres fuerte jamás conseguirás hacer algo con esfuerzo. Esto está así de claro. Pues ahora viene la siguiente pregunta: si una persona es débil, ¿cómo conseguirá ser fuerte? Para obtener la fuerza se requiere trabajar con esfuerzo, y para poder hacer algo con esfuerzo debes ser un tipo fuerte. Por lo tanto, ¿si no eres fuerte jamás podrás obtener la fortaleza?

El tiempo. Es algo que está pasando continuamente pero que nunca se queda atrás, porque siempre está presente. Pero el presente en realidad nunca está presente porque cuando te vas a dar cuenta ya es pasado. Se queda atrás, en el recuerdo, y es sustituido por otro presente que a su vez vuelve a pasar a ser pasado.

Luis S. I.

Un psicólogo improvisado

Un psicólogo improvisado:

Mañana vuelvo. Mañana vuelvo a ver el Cantábrico. Pero será de lejos. Me refiero a que no hablaré con él. Me refiero a que no hablaré como acostumbro a hacer cuando le veo. Como cuando todos los veranos, después de salir del agua o en una salida nocturna por el paseo marítimo, te sientas, espiras y te pones a mirarle.


Piensas largo y tendido, piensas como si diese igual el tiempo y piensas tranquilo, que es lo más importante de todo. Todo lo que pienses, él te lo escucha y te lo responde durante toda la conversación con un romper sucesivo de olas que, a veces, interrumpe una ola extraviada que desaparece sin hacer ruido, como si se hubiera dado cuenta de que no tenía sitio en la conversación. 

Es en esos momentos cuando repasas tu actualidad o como quieras llamarlo. Es como las míticas charlas con el psicólogo de las películas americanas. Pero este no es un psicólogo cualquiera. Es un psicólogo que, en calidad, está a la altura de Robin Williams en El indomable Will Hunting.

Pero las charlas jamás son así de agresivas. Jamás.

A continuación te levantas y te retiras caminando lento y relajado, disfrutando del aire fresco que corre por el paseo marítimo y del optimismo recién adoptado.

Al día siguiente has cambiado. Es ley. Has vuelto a ser quien te gusta ser y te levantas con las ganas y la actitud suficientes para clavar a la perfección el papel del protagonista del anuncio de Keler para el verano de 2010.

Si no pasa nada extraño, este verano volveré a verle y nos contaremos todo aquello que para entonces habrá pasado. Sólo quedan cinco meses.

Manu B

domingo, 3 de febrero de 2013

Capítulo XXII (Versión alternativa) - El principito

Capítulo XXII (Versión alternativa) - El principito:

Después de encontrarse con el zorro, el primer hombre con el que se encontró el principito, en la Tierra, fue un deportista.

- Buenos días –dijo el principito.

- Buenos días –dijo el deportista.

- ¿Por qué corres si aquí no hay nada, a dónde vas? –preguntó el principito.

- No quiero ir a ningún sitio, solo me pongo en forma para que, al competir, lo gane todo y así ser el mejor de toda la Tierra –respondió el deportista.

- ¿Qué es competir? –dijo el principito, que no sabía lo que era porque él vivía solo en su planeta y además no era una persona grande.

- Además, así podré fanfarronear delante de toda la gente. Y esto no se lo digas a nadie, yo hago trampas para asegurar que voy a ganar –siguió hablando el deportista.

- ¿Qué es competir? –volvió a preguntar el principito, ya que una vez que hacía una pregunta no se rendía hasta que se la respondiesen.

- Competir es enfrentarse contra otros hombres para ver quién es el mejor –dijo al fin el deportista.

- ¿Y qué te aporta hacer trampas? Aunque la verdad es que tampoco le veo mucho sentido a esas “competiciones” –dijo el principito.

- Fama y prestigio, solo si no te pillan, pero como no van a hacerlo... Ahora déjame que tengo que seguir entrenando, y a ver si puedo entrar en el Barça –comentó el deportista.

-Adiós –se despidió el principito.

-Adiós –contestó el deportista.


  El principito mientras se iba pensó entristecido: “Ojalá que todos los hombres no sean así, tan egoístas y superficiales, sería imposible que me hiciese amigo de ellos. Seguro que tiene que haber deportistas que sean buenas personas y honestas”


Íñigo MSB

Capitulo propuesto del Principito

Capítulo propuesto del Principito:

Al llegar al siguiente planeta, el Principito pudo observar un lugar diferente, ya que estaba repleto de objetos que no sabía muy bien lo que eran; no daba crédito, mirara donde mirara cualquier objeto llamaba su atención.
Pasó toda la mañana y tarde observando y usando todos esos objetos que le hacían sentir muy feliz pero a medida que iba pasando el tiempo, se dio cuenta de que llevaba todo el día en el planeta sin haber visto a nadie; así que, con su afán de encontrar, buscó por todo el planeta hasta que encontró a un anciano sentado y con cara triste.

-¡Buenas tardes!, dijo el Principito.

-Buenas tardes. ¿Cómo es que has llegado a parar a mi planeta?

-Voy viajando por los planetas de mi alrededor buscando. Debes de ser muy feliz con tantas cosas.

-La verdad es que no, he tenido todo, absolutamente todo lo que se me ha antojado durante mi vida, pero jamás he conseguido tener algo que ahora ansío.

-¿Cómo es que sí has tenido todo lo que has querido no tienes lo que ahora ansías?

-Por un simple motivo, toda mi vida he sabido pedir, pero nunca dar. Han pasado muchos como tú por mi planeta, se quedaban unos días, mientras observaban las cosas que poseo pero al tiempo se marchaban ya que no permitía que tocasen más que algunos objetos, respondió el anciano muy apenado.

-Entonces me marcharé, ya que no sabes dar y no podrás aportarme lo que busco.

-Pequeño, antes de que partas, quiero al menos darte algo, debido a que quiero enmendar mis errores. 

Recuerda esto por siempre: actúa en tu vida de forma que las personas que te rodeen, te quieran por quién eres, y no por lo que tienes.

El Principito escuchó esto y partió con una sonrisa, guardando en su corazón el gran consejo que le había dado el anciano.



< y partió con ese gran consejo en su corazón>



Nada es sencillo.

Nada es sencillo.:

Muchos hombres creemos que ir al baño es algo sencillo, pero un momento, ¿su mente dirá lo mismo?
A continuación te planteo una serie de cuestiones interesantes:

1) ¿Por qué eliges ese retrete y no el de al lado, o el de la otra pared?

2) Si hay una persona orinando y el resto de los mingitorios están vacíos, ¿ debido a qué te escapas de él?

3) ¿Por qué las mujeres van en grupo al baño? Esta seguramente te la hayas planteado, ¿pero alguna vez resolviste ese misterio?

4) ¿Cómo es que si el baño está vacío dejas un retrete de por medio con tu compañero pero al llenarse no?, qué pasa, ¿el de tu lado te va a comer? No lo entiendo, de verdad.

5) ¿Cuál es la idea de aquellas personas que hacen turismo por el baño? Por favor, dejen un poco de privacidad.

6) ¿Por qué las mujeres se hacen fotos en los baños? ¿Salen más guapas? ¿O esa es la razón que contesta a la tercera pregunta?

7)  ¿Alguna vez pensaste por qué hay gente que si ve algo dentro del mingitorio no desahoga su felicidad en él sino que se cambia y busca uno que este limpio?

8) ¿Cuántas veces desagotaste si en verdad no tenías ganas de hacerlo?

9) ¿Los hombres podríamos llamar a los árboles como baños públicos?

Bueno, como les quería decir, antes de pronunciar la palabra sencillo tengan muy claro lo que quieran decir.

Felipe V.

Así se vive una noche en Navarra

Así se vive una noche en Navarra:

Un edificio, 70 soldados, 35 refugios divididos en 3 pisos, y 4 personas de seguridad.


Llegada la noche empezaba la travesía, ésta consistía en que los soldados debían subir dos pisos del edificio para entrar en otro refugio, allí podrían jugar con los otros supervivientes, o simplemente tener conversaciones secretas. Todos se estarán preguntando cuál era el problema, muy sencillo, dentro del mismo edificio había cuatro personas de seguridad que se encargaban de vigilar que no llegásemos al destino establecido.


La primera noche, ya cerca de las dos, salimos en pequeños grupos de dos o tres personas. Cuando llegó mi turno, cargué mi fusil y fui despacio hacia la base. Cuando llegamos al refugio dijimos la clave y logramos entrar.


Ya estando en el refugio, el general encargado de nuestra seguridad decidió mostrarnos los vídeos de ese día en el campo de batalla.


Al empezar a verlos, a eso de las tres, sonó la puerta, era uno de los de seguridad. Inmediatamente el refugio fue desalojado y corriendo, mi compañero y yo, volvimos a nuestro búnker. Ya llegados, con el miedo al castigo, nos metimos cada uno en su saco y nos dispusimos a dormir.


Felipe V.